Corre
Corre, corrre, corre mientras puedas, mientras aguantes, y cuando ya no aguantes, corre, y cuando todas tus células se nieguan a correr, sigue corriendo, corre, corre...
No pierdas el tiempo en mirar atrás, si está ahí te atrapará, y si no, no debes distraerte girando la cabeza, distrayéndote de tu absoluta prioridad, corre, corre, corre...
Suelta todo lo que no sea imprescindible, luego suelta lo imprescindible, y, si sigues corriendo aún, suelta todo lo que nunca soltarías, y corre...
Corre, porque está detrás de nosotros, puedes oir sus pasos sin sonido, y escuchar su terrible respiración, más gélida aún que la noche helada que cruzamos, y debes correr porque quizás no seas el primero en caer, y puede que le dé por devorar a su presa, y así nos dé una tregua que me temo no será más que la enésima parte de su juego preferido, si es que los monstruos tienen prreferencias, el juego del gato y el ratón.
Corre, corre, corre...
2 comentarios
Oliver -
Anónimo -